| Historia, Sociedad y Mujeres V |
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| Cultura - Historia | |||
| Martes, 09 de Marzo de 2010 17:25 | |||
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por Víctor Bueno Román / Desde Berlín "Nosotros reprobamos fácilmente a todo aquello, sobre lo cual -por comodidad o por incapacidad- no podemos ni discernir ni emitir un juicio sereno y fundamentado". Sobre la ciudadana alemana Karin ADJEI y su libro testimonial "Ein solches Kind in Deutschland" (München, 1995) (cast. "¡Semejante criatura en Alemania!") [1]
Resumen: Criar y educar a la descendencia - a hijas e hijos- u ocuparse de pequeñas y de pequeños como en los Jardines de Infancia, son tareas nobles y serias, pero demandan ellas tiempo y energías, nervios y paciencia. Sin empatía ni vocación, no se solucionan a las tareas que resultan de una relación adulto-niña/niño. Es más, si es que la manutención, la educación y la tutoría recaen en una sola persona, como es el caso de Karin ADJEI, es ello difícil y garantiza streß. Karin ADJEI tuvo mala suerte con su pareja, con un africano procedente de Nueva Guinea, y tuvo que asumir el rol de padre y madre para su pequeña hija. Durante la vida de pareja había sufrido Karin ADJEI decepciones y se sintió muchas veces incomprendida y recargada tanto con la educación de la hija cuanto con las tareas domésticas, no obstante que tenía ella que trabajar. En ese marco injusto y desigual, y ya que su pareja no dejaba de interesarse por otras mujeres, era de preveerse que esa relación estaba condenada al fracaso: El africano no estaba dispuesto a "sacrificar" su tiempo y sus energías en aras de la responsabilidad y de los deberes familiares. Para él era ello una verdad mundialmente aceptada que la educación de hijas y de hijos, que la atención del hogar, son tareas exclusivamente femeninas. Daniela -la hija mulata-, fue el motivo que abrió los ojos de la señora Adjei para conocer y sufrir en carne propia lo que son el prejuicio y la discriminación, la xenofobia, la desconfianza y el rechazo debido al color de la piel, a la procedencia social o a la práctica de otra cultura. A ella se llamó "Niggerhure" [pág. 28] (cast. "La puta de negros"). Y aquí una amable advertencia para la lectora, para el lector: El presente artículo es menos un análisis o comentario crítico y más un relato sobre aspectos importantes tomados del testimonio de la señora Karin ADJEI. I.- 1936: Juegos Olímpicos de Verano en Berlín. Pilares de la ideología nazi: La idea del Super Hombre y de la superioridad de la raza aria Entre el 12 y el 28 de Febrero de este año lleváronse a cabo en la ciudad canadiense de Vancouver los XXI. Juegos Olímpicos de Invierno. Como en toda competencia deportiva, esperaron auspiciantes y entrenadores, deportistas participantes y público en general, el establecimiento de nuevos récords para las diferentes disciplinas competitivas. El entusiasmo por este evento olímpico fue enturbiado, ad ovo, por la trágica muerte del trineísta georgiano Nodar KUMARITASCHWILI (1988-2010). Sabido es que detrás de estas competencias deportivas están de por medio inmensas sumas de dinero (como inversión y como ansiada ganancia); es más, está en juego el prestigio - como deportista y como nación-, así como la posterior comercialización (el Marketing del deporte, de sus figuras preclaras y de los utensilios o prendas deportivas). De otro lado, no deja de tener influencias la acumulación de medallas- sobre todo de oro- en el sentimiento nacionalista y en el ego de las y de los deportistas triunfantes. Haciendo un poco de historia, referido ello al tema central de este artículo (al prejuicio social y al racismo), quiero referirme yo a unos Juegos Olímpicos en Berlín, en la ciudad en la cual resido desde hace tres décadas. En la otrora capital imperial, tuvieron lugar los Juegos Olímpicos de Verano en el año 1936. La competencia llevóse a cabo entre el 1ro. y el 16 de Agosto. Por esa fecha, hallábanse en el gobierno Adolph HITLER (1889-1945) y su "Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores" (NSDAP, por sus siglas en alemán). Alemania recibió la oportunidad para ser país anfitrión de los Juegos Olímpicos, pues el país destinado originalmente para este evento, España, había sido dejado de lado como consecuencia de la Guerra Civil. Debido al conflicto armado entre los Republicanos y las fuerzas del General Francisco Paulino FRANCO y BAHAMONDE (1892-1975), no había garantías para la realización de los Juegos, por lo que el Comité Olímpico decidió optar por otro candidato cual país anfitrión. Antes de la decisión en favor de Alemania, había sido este país excluído por el Comité Olímpico de la lista de candidatos para la organización de competencias atletico-deportivas de trascendencia debido a su participación en la 1ra. Guerra Mundial. En 1916 debieron tener lugar, por ejemplo, los Juegos Olímpicos de Verano en Berlín. Hasta 1929 permaneció Alemania excluída de toda lista: Ella no fue tomada en cuenta ni en 1920 ni en 1924. El país germano no había mostrado, hasta ese entonces y en opinión del Comité, un retorno a la Democracia. Los sucesos de España y la política de estabilización alemana después de la guerra, favorecieron al país germano que desde hacía años intentaba reconciliarse con Europa y con el mundo. A fines de Mayo de 1930, presentó Alemania su candidatura al Comité Olímpico. Alemania no era el único país candidato. Otros países, a través de sus capitales, reclamaban iguales derechos y oportunidades. Las ciudades interesadas como anfitrionas eran Alexandría, Barcelona, Budapest, Buenos Aires, Dublin, Helsinki, Laussane, Río de Janeiro y Roma. Un año después quedaban únicamente cuatro aspirantes: Alemania, España, Hungría e Italia. En vista que estos dos últimos países retiraron sus candidaturas, tuvo que decidir el Comité Olímpico entre los dos restantes. En una primera vuelta, ganó Berlín. Y como sólo habían participado 20 de los 67 miembros del Comité Olímpico elector, se procedió a un nuevo sufragio recurriendo para ello a la votación a distancia; esto es, por telégrafo o por carta. Al 13 de Mayo de 1931 tuvo lugar la votación y los resultados fueron favorables a Alemania: 43 miembros del Comité se inclinaron por Berlín, 16 por Barcelona y 8 representantes se abstuvieron en la votación. Hitler utilizó la oportunidad que le daban los Juegos Olímpicos. El evento internacional fue utilizado para la propaganda nazi. La capital imperial se constituyó en un gran escenario para la escenificación de la ideología del Superhombre, de la superioridad de la raza aria y de la Cruzada del nazismo contra el bolchevismo "materialista, violento y ateo". Las deportistas seleccionadas, los deportistas seleccionados de Alemania, tenían como consigna demostrar su excelente preparación y capacidad, su disciplina deportiva y su espíritu de lucha (alemán: der Kampfgeist). A través del deporte pretendía Alemania mostrar al mundo los indicadores económicos y políticos, sociales y culturales de su crecimiento y expansión. El país germano estaba dispuesto a mostrar su grandeza y poderío. Alemania aspiraba a constituirse en una potencia económica, militar y política para ser tomada en cuenta. Los encargados para tal tarea fueron, entre otros, el ideólogo nazi y Ministro Imperial (alemán: Reichsminister) para Propaganda y Agitación Dr. Joseph GOEBBELS (1897-1945, suicidio), el Ministro Imperial del Interior Wilhelm FRICK (1877-1946, ajusticiado) y la fotógrafa y cineasta Leni RIEFENSTAHL (1902-2003), cuyo documental "Olympia" pertenece a lo más representativo de la propaganda y de la ideología del Nacionalsocialismo. El lema creado y difundido para tal efecto rezó: "Olympia- eine nationale Aufgabe" (cast. "Olimpia- Una tarea nacional"). Hubo muchas naciones que se opusieron a esta nominación, porque temían que Alemania no respetaría ni a la Charta Olímpica ni al Fair Play. Uno de los países que temía que no se mantuviera en alto a la idea central de los Juegos Olímpicos fueron los EE.UU. de América. Se exigía garantías concretas y por escrito de Alemania que durante los Juegos se respetaría a las y a los participantes, sobre todo reconocer a sus triunfos, al margen de su confesión religiosa y de su procedencia étnica. La persecusión y discriminación de judías y judíos de la administración y de la instrucción, mediante la "Ley de Razas de Nürnberg" (alemán: "Die Nürnberger Rassengesetze") del 15 de Noviembre de 1935, inquietaban a la opinión pública mundial y hacían dudar sobre la palabra empeñada de Alemania con respecto al trato de deportistas durante los Juegos Olímpicos. De Alemania se exigía un compromiso oficial y la garantía por escrito que no violaría ninguna regla de la Charta Olímpica. El gobierno de Hitler, a través de las autoridades respectivas, declaró facilitar al acceso de toda y de todo deportista sin distingo ni discriminación, así como que se comprometía para reconocer a los triunfos obtenidos de no alemanas y no alemanes. La raza y la confesión no serían, según los organizadores alemanes, por tanto, óbice para una marginación, burla o caricatura de deportistas o países participantes. Una de las figuras descollantes de estos Juegos Olímpicos fue el atleta negro Jesse OWENS (1913-1980) que estaba dispuesto a romper varias marcas y demostrar que el color de la piel no garantizaba ni garantiza ni al triunfador de un evento ni al superatleta. Jesse Owens ganó cuatro medallas de oro (en los 100m, 200m, 400m y en salto largo) y superó a Konrad FREY (1909-1974), al atleta alemán de gimnasia artística que había sido la figura descollante de la delegación germana. Konrad FREY ganó tres medallas de oro, una de plata y dos de bronce. A Hitler no gustó en nada que la estrella de los Juegos fuera un afro-americano. Cuenta la leyenda que Hitler se negó a felicitar a Owens y a estrecharle la mano. Ya en su país, así lo cuenta Owens en sus memorias, recibió éste una felicitación por escrito del Presidente norteamericano Franklin Delano ROOSEVELT (1882-1945) . Éste se alegró por el triunfo, pero no lo invitó, sin embargo, a las celebraciones oficiales en la Casa Blanca. [3] En el deporte, desmostróse a Hitler y a su gobierno que sus teorías raciales no tenía ningún asidero científico; que sus supuestos eran pura ideología; peor aún, que éstos carecían de aceptación y validez universales. El triunfo de Jesse OWENS fue una derrota, una bofetada para la ideología nazi y su teoría acerca de las razas, sobre todo sobre la superioridad y perfección de la raza aria. En el último Campeonato Mundial de Atletismo en Berlín (del 15 al 23 de Agosto del 2009), demostraron la atleta jamaicana Shelly-Ann FRASER de 22 años ( medalla de oro para los 100m = 10,73 segundos) y su paisano Usain BOLT, también de 22 años (dos medallas de oro: 100m = 9,58 segundos; 200m = 19,19 segundos) lo errado de la ideología nazi o de cualquier credo político que desmerece o desmerezca a la persona por su color, por su procedencia étnica o por su creencia religiosa. El genio y el talento, así como la habilidad y la gracia, no dependen ni del color de la piel ni de una creencia religiosa; en todo caso, dependerán aquéllos del cuociente intelectual (inglés: IQ), de la capacidad y constitución físicas y, ciertamente, de las oportunidades sociales para la instrucción escolar y para la formación profesional. Por tanto, no hay ni raza ni pueblo atleta preelegido; tampoco tienen la última palabra una cierta divinidad, un credo político o un pasquín o panfleto ideológico e ideologizante. Recuérdese aquí, por ejemplo, al músico cubano y violinista virtuoso Claudio José Domingo Brindis de Salas y Garrido (1852-1911), llamado "el Paganini negro" o "el Rey de las octavas", que fuera concertista exclusivo con su Stradivarius auténtico en la corte del Kayser Wilhelm II (cast. Emperador Guillermo II) en Berlín. Volviendo al atletismo. A Bolt llamaron algunos rotativos en Alemania "der Weltwunder-Mann" (cast. "El milagro masculino mundial"). Alemanas y alemanes no llegaron ni a las competiciones finales. II.- Un caso de nigrofobia en la Alemania nazi: La niñez del escritor y periodista alemán de origen liberiano Hans-Jürgen MASSAQUOI Un caso patético sobre el trato que recibía la gente de color- o las mulatas o los mulatos descendientes de familias binacionales (blanca-negro; negra-blanco) en la Alemania nazi-, cuenta el escritor alemán de origen liberiano Hans-Jürgen MASSAQUOI (Hamburgo, *1926) en su novela autobiográfica "Neger, Neger, Schörnsteinfeger. Über meine Kindheit in Deutschland" de 1999. (cast. "Negro, negro fontanero. Sobre mi niñez en Alemania"), de la cual existe una película con el mismo nombre [4]. Sobre lo formal de la frase, a la que yo denomino operativamente "versoide": Por la estructura rítmica de la frase y por su rima, es fácil de aprender y de repetir. La estructura rítmica tiene como base a la forma del "zweifüßiger Trochäus (cast. verso trocaico de dos sílabas: esquema: óo). En alemán, denomínase a la sílaba acentuada "Hebung"; a la inacentuada, "Senkung" ( Hebung = Ascenso tónico, Senkung/Descenso tónico). Esta frase consta de cuatro Hebungen/ascensos: Neger, Neger, Schönsteinfeger. Así resulta la estructura rítmica = óo óo óo óo. La frase tiene una rima que se emplea mucho en las canciones populares, cuyo fin es ser memorizada fácil y rápidamente; al mismo tiempo, para ser aplicada en cualquier momento, a modo de sentencia o de refrán. La rima, en este caso particular, es una rima lineal y sucesiva que es conocida en alemán como "der Abzählreim" (cast. "La rima sucesivo-enumerativa"). La estructura de esta rima incluye a la última vocal acentuada de la sílaba anterior y la agrega a la sílaba final de frase o verso. Así se tiene: -eger. (Neger, Neger, Schornsteinfeger). Sobre el Lexema "Neger: Este lexema tiene en el alemán un significado burlesco y zahiriente. Llamar a un negro "Neger" es minusvalorarlo como persona, es herirlo en su dignidad. Lo negro u obscuro, en este caso el tizne, es "marca de suciedad" y, por tanto, es una mancha para quien la lleva. Hablar de un negro como "Schornsteinfeger" (cast. deshollinador) es un insulto: Quien ejerce este oficio puede limpiarse y lavarse ("desnegrarse", "deshollinarse"); el negro de origen, no. Por consiguiente, está él condenado a ser el hazmerreir, a ser objeto de prejuicio y de discriminación. Lo obscuro de su piel ("lo sucio") es proyectado- automática e irresponsablemente- a su alma, a su psicología, a toda su ideosincracia: Con el negro hay que tener mucho cuidado. De él no se puede ni debe confiar. Lo obscuro dignifica al deshollinador; al negro, lo condena y lo hace infrahumano: El color de la piel es lo que en la Biblia era la cicatriz de Caín sobre la frente. La cicatriz era la marca que Jahve le impuso para que el resto lo reconozca y se cuide de él: La cicatriz sobre la frente era el signo de la maldición, de la condena y de la desconfianza [5]. En la mujer o en el hombre de color, es lo negro la marca negativa y maldita. El color de la piel es el significante (una forma de expresión), cuyo significado (cuyo fondo o marca semántica) es negativa: Lo negro es de cuidado. Massaquoi, al ser llamado "Neger, Neger, Schornsteinfeger" [6], deviene símbolo de la impureza, de la maculatura, de la vergüenza. Para su medio es su origen "curioso", inaceptable, porque él "ofende" a la moral y a las buenas costumbres. Su origen es el resultado de una impureza, de la violación de una regla social. Una mulata, un mulato es el ruptura de una tradición que amenazaría con la desestabilización de normas y valores, de principios y patrones culturales [7] Sobre el sentido y la simbología del personaje: El "Schornsteinfeger"- deshollinador o fontanero- es una profesión que data desde la Edad Media en Europa. En Alemania, donde rigen los gremios artesanales y se mantiene el uso de uniforme o ropa de trabajo entre artesanos y en ciertos oficios (blanco, los pintores; verde, los forestales o jardineros; azul, los trabajadores de fábrica, etc:) se desplaza el hombre vestido y tiznado de negro por sobre los techos para limpiar al interior de las chimeneas, alejando de éstas al hollín y a la ceniza. Su indumentaria es muy típica, llamativa y tradicional: Su rostro siempre anda tiznado por el hollín o ceniza de las chimeneas, lleva camisa blanca, chaleco y pantalones de corduroy negro, su cabeza va cubierta por un pequeño sombrero de copa y de su hombro pende un largo escobillón de alambre (alemán: der Schornsteinfegerbesen). Este personaje está vinculado a la leyenda y a la creencia que cuando alguien se topa con él o le toca un botón de su chaleco, traerá suerte. El deshollinador es un "Glücksbringer" (cast. Talismán o Amuleto). No en vano acostúmbrase regalar entre familiares y/o amistades, con motivo del Año Nuevo, algún objeto (mayormente una pequeña maceta con una planta), al que se agrega la figura en miniatura de un "Schonrsteinfeger" con su indumentaria y utensilios. ¿De dónde viene esa creencia? Ella proviene del simple hecho que, al estar la chimenea o el horno interior de calefacción libre de ceniza y de hollín, podía funcionar mejor y, así, dar calor intenso y constante, así como facilitar a la circulación del humo y del anhídrido carbónico (C02). Por eso es que la presencia, la visita del "Schornsteinfeger" era casi una bendición: Gracias a su profesionalización, gracias a su labor se protegía una o uno tanto del frío invernal cuanto de morir por asfixia, debido a la concentración y no circulación de gases tóxicos. ¿Qué cuenta Massaquoi en su obra? Por el color de su piel, sufre Hans-Jürgen discriminación en la sociedad, en la escuela. Sus méritos y sus rendimientos no eran reconocidos. Durante los bombardeos se le prohibió, como a su madre alemana Bertha BAETZ, el acceso a los refugios anti-aéreos: Para negras y negros no había sitio en esos lugares. La privación de un sitio en el refugio antiaéreo era la simbología, inhumana e indigna, de la sociedad alemana de aquel entonces. El padre de Hans-Jürgen provenía de Liberia y había sido estudiante en Dublin. El se llamaba Al Haj MASSAQUOI y permaneció desconocido para su hijo. Bertha y el pequeño Hans-Jürgen tuvieron que soportar a los prejuicios y a la discriminación: Hans-Jürgen por el color de su piel; Bertha, su madre, por haberse vinculado ("metido", "acostado") con un negro y por haber sido "preñada" por un hombre de color. Bertha BAETZ tuvo que trabajar como enfermera, por lo cual su hijo tenía que ser custodiado y tenía que pernoctar en casa de amigas o de amigos. La niñez de Hans- Jürgen estuvo mayormente marcada por ciertas privaciones, por maltratos verbales, por discriminación y prejuicios. Sin embargo, pudo tener él una que otra amiga, uno que otro amigo. Uno de sus amigos y ex-compañeros de colegio fue, y lo sigue siendo, el reconocido escritor alemán de origen judío Ralph GIORDANO (Hamburgo, * 1923). El libro de Hans-Jürgen MASSAQUOI es un documento autobiográfico, pero, no obstante, no carece aquél de cierto valor histórico. La situación que viviera su autor ha cambiado enormente, pero hay con frecuencia rebrotes de neonazismo. La mayor parte de extranjeras y de extranjeros víctimas del ataque nazi han sido procedentes de Africa. Hay una gran lista de heridos y heridas, de lisiadas y lisiados de por vida, de mutiladas y mutilados, de muertas y muertos. La violencia y la brutalidad de los neonazis, así como de los Skin Heads (cast. Los "cabeza rapada") han cobrado víctimas, también, entre jóvenes defensores de los Derechos Humanos o militantes de la izquierda. III.- La negra y el negro de la post-guerra en Alemania Después de la Segunda Guerra Mundial no ha cambiado mucho la imagen del negro en Alemania. Ya que este país no estaba en posesión de grandes colonias en África- con excepción de la otrora "Deutsches Südwestafrika" (hoy Namibia)- como lo fueron los casos de Francia, de Inglaterra y Bélgica, hubo cantidades de negras y negros en la Alemania Federal (BRD, por sus siglas en alemán) y en West-Berlin (cast. Berlín Occidental), pero ellas y ellos pertenecían a las Fuerzas de Ocupación de los EE.UU. La lectora y el lector no deben olvidar que el Comando Central de estas fuerzas, así como de la NATO en Alemania, estaba en la ciudad de Heidelberg. Hasta fines de los años 70 existían caricaturas por doquier- como hace un tiempo las del profeta Mohammad en Dinamarca- que ironizaban y parodiaban a la gente de color. Las imágenes, así como las leyendas, insistían en el carácter primitivo y desordenado (peor aún, del "negro comegente"). El negro era sinónimo de primitivismo frenético y lujurioso. Esto ha ido cambiando merced al trabajo antixenófobo y de esclarecimiento que han desplegado, que despliegan aún, organizaciones de extranjeros, de migrantes y de otras tantas asociaciones no gubernamentales. Por su parte, vivían en la República Democrática Alemana (DDR, por sus siglas en alemán) africanas y africanos-como vietnamitas, cubanas y cubanos- aislados del resto de la población, pues así lo quería y ordenaba el Gobierno Central del "Partido Socialista Unificado Alemán" (SED, por sus siglas en alemán). Relaciones con alemanas o con alemanes fuera del ámbito de estudio o trabajo, relaciones sentimentales o contactos íntimos, les estaba prohibido. Mayormente, venían esas africanas y esos africanos, como los otros extranjeros, como fuerza de trabajo (alemán: Vertragsarbeiter) o como estudiantes provenientes de los países socialistas hermanos: De Sudán y de Mozambique, de Cuba, Angola y de Etiopía. Concluído el estudio o el contrato de trabajo, obligábaselos a abandonar al territorio de la DDR. Posterior a la reunificación alemana en 1990, ocurrieron una serie de atentados contra gente de color, sobre todo en los nuevos Estados Federados sobre el ex-territorio de la RDA. Las consecuencias de los ataques ya se pueden imaginar la lectora y el lector. Esta conducta, por demás inhumana y repudiable, primitiva y delirante, ha dañado a la imagen de la Alemania reunificada como régimen de Ley, Justicia y Democracia. A Alemania se presenta como país que no ha superado su tradición negativa que dejaran los nazis. Se habla, por tanto, de mano blanda, de complicidad o de ceguera política, lo cual no es cierto [8] La presencia del futbolista Gerald ASAMOAH (Ghana, *1978) en la selección nacional alemana de fútbol ha sido y es una muestra de las tendencias al interior del deporte por criticar, denunciar y combatir al racismo. Asamoah nació en Ghana, pero vino a Alemania a los 12 años. El se nacionalizó alemán en el 2001 y participó como ariete (delantero) en el Campeonato Europeo del 2004 (Portugal), así como en los Campeonatos Mundiales de Fútbol del 2002 (Japón y Surcorea) y del 2006 (Alemania). El caso más reciente, que acrecienta a esa política antixenófoba, es el nombramiento del futbolista brasileño de color negro Jeronimo Maria Barreto Claudemir da SILVA, más conocido como "Cacau" para el Campeonato Mundial de Fútbol del 2010 en Suráfrica. Cacau, nacido en Brasil en 1981, obtuvo la nacionalidad alemana en el 2009. Su presencia en la selección alemana, desde Mayo del 2009, tiene una doble explicación, como la tuvo la participación de Asamoah: Una política y una meramente deportiva. La política: Despercudir a la mal difundida imagen de una Alemania racista. La deportiva: Ambos son delanteros hábiles y eficaces. Asamoah sigue jugando en la Liga Federal de Fútbol de Primera División (para el equipo Schalke 04), pero- más por la edad y menos por el rendimiento- ya no forma parte de la selección alemana. Cacau es un codiciado delantero que juega, actualmente, en el equipo VfB Suttgart de la 1ra. División. "Cacau" se constituye en figura simbólica de la Nueva Alemania y de él se espera, no sólo un comportamiento modelo, sino el mayor rendimiento deportivo-profesional que debe plasmarse en el mayor número de goles. IV.- Una pareja exótica: Karin de Alemania y Ousmane de Nueva Guinea La educación que tuvo Karin en casa incidía en la igualdad de derechos y de obligaciones. Sus padres le inculcaron que la vida no es fácil, que ella depara sorpresas y golpes, pero no deja de tener sus aspectos positivos que satisfacen y acicatean a cualquiera en su vida cotidiana. Karin internalizó que ante problemas no se debe practicar la política del avestruz, sino que, como suele decirse en el ámbito hispanoamericano, "se debe coger al toro por las astas". Muy joven contrajo Karin matrimonio con un ciudadano de su país. La relación no duró mucho, pero de ella quedó un hijo que se llamaba Carsten . La pena, la decepción y el sentimiento de soledad que resultan siempre de una separación, tuviéronla un tiempo algo deprimida, pero no se amilanó ni "bajó la guardia" . Con una de sus mejores amigas, con Bianca, salía Karin para despejar a su mente y distraerse: Ella iba al cine, emprendía paseos y, sobre todo, visitaba una que otra discoteca para ir a bailar. En una de estas salidas, conoció Karin en una discoteca a un joven africano procedente de Nueva Guinea llamado Ousmane. Karin se dejó impresionar por el joven africano, alto, musculoso y de buen semblante. Su amabilidad y su aura "hipnotizaron", cuasi, a la joven alemana. La vitalidad y el humor de Ousmane era lo que Karin necesitaba desde hacía tiempo para salir adelante. Ousmane despertó un gran interés en Karin y se "apropió" de su corazón. Lo que comenzó como simpatía y curiosidad concluyó, después de varios encuentros y paseos en común, en un intenso y tórrido romance: "Black and White"- dieses Bild hing über unserem Bett. Viel Kontrast, aber auch viel Harmonie". [9] (cast. " 'Negro y Blanco'- Ese cuadro pendía de nuestra cama. Mucho contraste, pero también mucha armonía."). Ousmane estableció un buen contacto con el hijo de Karin. Cuando ambos salían para pasear, llamaban ellos la atención, pues Carsten era rubio y de ojos azules; su acompañante, un africano de piel obscura. Carsten llamaba a Ousmane "su papá de manos negras". Durante sus primeros contactos, intentó Carsten "lavar" a Ousmane ("deshollinarlo" y, así, liberarlo de su "suciedad"). El pequeño creía que Ousmane ni se lavaba ni se duchaba. Carsten llegó a pensar que Ousmane, por juego y distracción, se embetunaba de negro a propósito. V.- "The Patch Work Family". La vida de a tres : Karin, Carsten y Ousmane La relación de a tres empezó a funcionar muy bien. Karin y Ousmane se entendían a la perfección; Carsten aceptaba a aquél como el amigo, como el "esposo" de su mamá. Los tres formaban lo que, en psicología y sociología, se conoce como "Patch Work Family" (cast. "Familia de remiendos"). Karin y Ousmane decidieron vivir juntos y alquilaron un departamento en la ciudad alemana de München, en el Estado Federado de Baviera. Ya que ambos se entendían bien y Carsten aceptaba a Ousmane, decidieron constituirse como familia y optaron por hacerse independientes. Karin puso todo su esfuerzo para ahorrar dinero y, de esta manera, posibilitar a Ousmane la apertura de una discoteca que era su "largo y acariciado sueño". Karin fue la que pensó en la decoración y la asumió. Ella partió del ejemplo que le daba su propia relación: Todo debía girar en torno al encuentro y diálogo de culturas; es decir, los planteamientos provenían de la tolerancia y del multiculturalismo. Todo el plan se pudo concretar. Las visitas y las entradas iban en aumento, ya que las clientas y los clientes se sentían muy a gusto y recomendaban a otras y a otros una visita al local. Karin y Ousmane no habían contado con el éxito que se plasmaba en la acogida y tupida concurrencia. Y las chicas alemanas empezaron a coquetear con el propietario, con Ousmane, el mismo que correspondía a esos halagos, a esos flirts. Karin se dio cuenta de estos juegos y sopesó al peligro que conllevaría, si Ousmane cedía ante las tentaciones de mujeres muy jóvenes y, desde el punto de vista exterior, tal vez más atractivas que ella misma. La preocupación fue en aumento cuando Karin presenció, un día, cómo su pareja bailaba con una chica, la misma que le susurraba al oído y le mostraba un cepillo de dientes: La señal categórica de la cohabitación y coparticipación, aunque por corto tiempo, de mesa y cama. A pesar de estos hechos que la intranquilizaban, decidió Karin tener un bebé con Ousmane. Ella era de la idea que una criatura los uniría aún más y tranquilizaría a Ousmane, apartándolo de la coquetería propia y ajena. El riesgo de perderlo, ocupaba la mente y los días de Karin. En Agosto de 1983 nació Daniela, la hija de Karin y de Ousmane. Éste quiso tener descendencia con su pareja alemana, pero una vez nacida Daniela, fue él apartándose de Karin, dejándola sola con las tareas y con los problemas propios que se dan, sobre todo, en los primeros meses, en los primeros años, en la vida de una recién nacida, de un recién nacido. La tensión y lo incómodo se apoderaron de la relación, pues Ousmane se desentendía de la familia y optaba por su negocio. Para él estaba claro que Karin, dedicándose más a Daniela, descuidaría, por tanto, al negocio. Ousmane veía en la discoteca la realización de sus sueños: Autonomía laboral e independencia económica. Pero tampoco no dejaba él de pensar que, por el nacimiento de Daniela, pasaría él a segundo plano en la vida de Karin. De ahí que Ousmane tomó decisiones para sí y buscó alternativas a esta nueva situación que empañaba, que obscurecía a su futuro: Concentrarse en el negocio, buscar nuevos contactos - sobre todo femeninos- y/o consolidar a los ya existentes. Así se inició una espiral de conflicto y de crisis, cuyo final era de preveerse. Karin se veía sola y poco comprendida. Primero hizo simples y amigables observaciones; pero Ousmane no reaccionaba. Las observaciones devinieron crítica frecuente y severa. Karin reclamaba de Ousmane más comprensión, más solidaridad y corresponsabilidad. Ella hizo ver a Ousmane que sus coqueterías no le causaban ninguna gracia y que la intranquilizaban. Ousmane respondió que Daniela era la hija de Karin y que, por tanto, en ésta recaían toda responsabilidad y obligación frente a la niña. Por sus críticas y por su legítima protesta, hízose Karin pesada e incómoda. La salida de Ousmane fue quedarse más tiempo en la discoeca, salir con amigas y amigos o quedarse, de vez en cuando, a dormir en su local: "Dieses Kind möchte ich in meinem ganzen Leben nicht vor meinen Augen bekommen. Alle meine Pläne sind zerstört." [pág. 33] (cast. "A esta niña no quiero tener más delante de mis ojos. Todos mis planes han sido debido a ella destruídos"). Después de cuatro años de vida en común, decidió Ousmane separarse de Karin y le prohibió pisar la discoteca. Los negocios decayeron en parte y Karin era una sombra para Ousmane. Molesto y decepcionado canceló su negocio y optó por retornar a su país de origen. Esto significó para Karin el quedarse sola con la hija y asumir toda la responsabilidad; es más, así comenzó un nuevo capítulo en su vida. Karin era una madre abandonada y responsable para el sostenimiento y la educación de dos criaturas: De un hijo blanco, de cabellos rubios y de ojos azules; de una hija algo obscura de piel ("de color modesto") , de cabellos negros y ensortijados [10]. Karin era el "Yang" y Ousmane el "Yin"- inversamente por los colores- de la filosofía y mitología chinas tradicionales. Carsten y Daniela lo eran, también de algún modo [11]. Esta diferencia en el color de la piel y la precaria situación económica familiar, le acarrearían mayores angustias, problemas a nivel social y conflictos con la vecindad. VI.- Angustia y precariedad en casa; prejuicios y discriminación en la sociedad. Una existencia dependiente de la ayuda social y de las ventas en el Rastro De Ousmane no recibía Karin dinero por alimentos. La escasez y los temores lleváronla a consultar en una organización llamada "Pro Familia". Asimismo, y ya que toda alemana y todo alemán tienen derecho a solicitar y a recibir ayuda social (alemán: Sozialhilfe) en caso de precariedad material, acudió Karin a la Oficina de Ayuda Social (cast. Sozialamt). Ella, como muchas alemanas y muchos alemanes, resistióse primero a dar ese paso, lo cual está mal visto entre gran parte de la población. Acudir al Sozialamt y recibir ayuda de él es un síntoma del descenso social, en el mejor de los casos; en el peor de ellos, es un estigma. Quienes reciben esta ayuda, son vistos como asociales, flojos o parásitos. La ayuda social es una bíblica marca de Caín. Para obtener algo de dinero, vendió Karin su auto. Luego buscó una nueva fuente de ingreso. Ella pensó en el "mercado de pulgas" o "rastro" (alemán: der Flohmarkt). Ella juntó ropa, juguetes y diversos artefactos usados- propios y de amistades- para su venta en uno de los tantos "Rastros" de la capital bávara. A Karin ayudaba su hijo Carsten. Ya que Karin tenía suerte con sus ventas, decidió alquilar un local y así abrir un negocio con su amiga Bianca. Karin no quería depender más de la ayuda social ni estar supeditada a tan sólo los fines de semana para vender sus "productos". Ella necesitaba de ingresos fijos y de una clientela, lo que variaba de acuerdo a la situación del tiempo, climáticamente hablando: Unas veces llovía; otras, hacía viento y frío. De ahí que su hija Daniela, que había tenido algunas de las enfermedades típicas de la niñez, contrajo una pulmonía y estuvo en peligro de muerte. El primer tiempo hubo buenas entradas con el negocio. La clientela era variopinta, sobre todo acudían muchas africanas y muchos africanos, amén de otras extranjeras y de otros extranjeros. La simpatía y la afabilidad- los buenos modales de Karin- eran un imán, eran su carta de presentación. Posteriormente disminuyeron los ingresos, pero la clientela acudía curiosa y entusiasta a la tienda. Las miradas inquisidoras y los murmullos de la vecindad iban en aumento: La molestia general se hacía perceptible. A la vecindad molestaban la presencia y la vestimenta de negras y de negros. Alguien llegó a decir: "A tal tienda de mujeres no acudirá la vecindad; mucho menos se les comprara objeto alguno". Karin llegó a saber que a muchas personas irritaban la existencia de su tienda y los juegos de sus dos criaturas. Karin y Bianca eran malvistas y sobre ellas se construían leyendas: "¿Cómo se puede tener una hija como ésa y cómo se puede frecuentar con africanos?". Karin no podía sostenerse con las pocas ganancias obtenidas en la tienda. Después de cuatro meses tuvo ella que liquidar a su negocio y recurrir, otra vez y a pesar suyo, a la ayuda social. Para la vecindad era Karin "la querida de los africanos" (peor aún: la "Neggerhure/La puta de negros"). Su ex-compañero había sido el "hombre de la floresta" (alemán: der Buschmann). A la puerta de su casa fueron pegadas hojas con insultos y con denuncias sobre hechos no demostrados. Una mujer joven que vivía sin hombre conocido, pero que tenía a un hijo blanco y rubio y a una hija "negra", tenía que ser una mujer de dudosa conducta [pág. 49]. La vecindad condenaba a Karin ADJEI sin tener la menor idea de los acontecimientos. La falta de contacto, el prejuicio reemplazaba a la insuficiente o casi nula información. No había esfuerzo por conocer realmente a la persona que era tema de los murmullos. No se intentaba averiguar, quizás, a conciencia, sobre un hecho o caso concreto que causaba interés o provocaba curiosidad, sino que se caía en la comodidad de generalizar o prejuiciar, se era flojo para pensar o se era ignorante. Cada paseo, cada salida para comprar significaba para Karin el confrontarse no sólo con la curiosidad de vecinas y de vecinos, sino también con la displicencia. ¿La razón? El tener a una hijita mulata con pelo crespo ("ensortijado"): "Eine Frau, die sich von einem Schwarzen ein Kind machen läßt und dann damit alleine bleibt, kann ja wohl wirklich nicht viel taugen" (cast. " Una mujer, la misma que se deja hacer un hijo por un negro y luego vive ella sola, de tal mujer no se puede esperar mucho"). Cuando Karin iba con su hijo y con su hija al conocido "Parque Inglés" (alemán: "Englischer Garten"), notaba el interés de las y de los paseantes por ver quién se hallaba dentro del cochecito para infantes. Las caras se volteaban a su espalda, los ojos mostraban sobresalto y muchos susurraban entre sí, no dejando de mirar a la familia toda. Otros tantos tomaban fotografías. Karin se sentía cada vez más extraña en su barrio y en la ciudad toda. Ella pensaba que se la veía como procedente de otro planeta, de otra galaxia. Una vez tuvo Karin una experiencia por demás desagradable y triste. Cuando paseaba por el "Parque Inglés" comenzó a llorar su hija, tal vez de hambre, tal vez de dolor o frío. Karin trató de calmarla y decidió tomar asiento sobre uno de los bancos, sobre el cual ya estaba sentado un señor en avanzada edad que leía su periódico. Ante los llantos de Daniela exlamó muy irritado el anciano: "Wenn diese Mißgeburt nicht endlich die Klappe hält, geschieht ein Unglück. Kann man nicht mal mehr hier in Ruhe seine Zeitung lesen?" [pág. 51] (cast. "¡Si no cierra pronto el pico ese maldito engendro, va a ocurrir aquí y ahora una desgracia!. ¿No se puede ya ni leer tranquilo un periódico en este parque?") Mujeres que pasaron por allí en ese momento, dejaron oir su malestar y su inquietud: "¿Cómo se puede tener una hija como esa? "¿Cómo habrá de ser la vida con semejante criatura? ". Daniela, por su aspecto, por la forma de su nariz y por el color de su piel, se constituyó en el centro de la atención de la vecindad, pero también del rechazo y de la burla. Y el que su madre siempre andara sin un acompañante masculino adulto, acrecentaba al prejuicio y a la desconfianza de "blancos", "notables" y "decentes". Karin empezó a sentirse muy mal en München, en la gran metrópoli abierta y generosa (alemán: "München, die Weltstadt mit Herz"). La gota que rebalsaría al vaso de agua, ocurrió cuando Karin ADJEI estuvo en un supermercado para comprar alimentos. A ella dijo una vendedora, ciertamente molesta e impaciente: "Junge Frau, darf ich Ihnen einen Rat geben? Warum klappen Sie das Verdeck des Kinderwagens nicht zu? Es muß ja nicht jeder sehen, daß sie solch ein Kind haben" [pág. 37] (cast. "Señora, ¿me permite darle un consejo? "¿Por qué no extiende la cubierta del coche de bebés? Nadie necesita ni tiene que ver al tipo de criatura que Ud. tiene"). Karin fue confrontada, a menudo, con esta intolerancia, con esta agresión verbal. Poco a poco se dio cuenta, cuál mentalidad tenían algunas y algunos de sus compatriotas que estaban en contra de los matrimonios biculturales y de la familias binacionales. Relaciones o descendencia con gente de color era visto como una vergüenza. En el peor de los casos, podríase tolerar a esas relaciones, pero tener descendencia era otra cosa. Que Karin tuviera un hijo blanco y una hija mulata- una versión graciosa de los colores en la filosofía china de Yin y Yang - fue su "maldición", era la cruz con la que tenía que cargar. Incluso el padre de Karin, que residía en el norte de Alemania, exactamente en la ciudad de Recklinghausen, resistióse- en el primer tiempo- para recibir a su nieta Daniela. VII.- "Einfach abwischen und ist man weiß" (cast. „Simplemente lavarse y se es blanco") El color que avergüenza a una familia alemana. Karin y su nueva pareja: Alexander de Ghana El padre de Karin no estaba dispuesto para recibir a su nieta Daniela (pág. 57), pues al parecer, sentía él algo de vergüenza por el "qué dirá la gente". Para la Navidad de 1984, propuso el padre que Karin viniese sólo con su hijo Carsten, a lo cual Karin se negó rotundamente. Karin rechazó la invitación y escribió una carta a su padre, mediante la cual explicaba y fundamentaba no sólo su decisión de no visitarlo, sino del por qué ella a partir de ese momento se distanciaba de él. Ante este hecho, se empezó a sentir mal la madre de Karin y trató de jugar un rol de mediación. Las primeras semanas, los primeros meses, fueron de espera y de angustia por el peligro que una familia se desintegre. El padre dejó de lado su prejuicio y terquedad, reconociendo su error y sintiendo vergüenza. Su comportamiento frente a su propia nieta era ya una muestra de racismo: "Karin kann gerne kommen und Carsten natürlich auch. Aber das andere Kind soll sie mal besser in München lassen". [pág. 39] (cast. "Karin puede venir naturalmente y con ella Carsten; pero a la niña debe Karin dejar en München"). En Marzo de 1985, optó Karin por visitar a sus padres, siempre en la ciudad de Recklinghausen. El padre cedió y la madre comunicó a su hija Karin la buena nueva. (pág. 59). Ella viajaba con Carsten y Daniela en el tren y, durante el trayecto, conoció a Alexander ADJEI, a un africano de Ghana. Alexander le dijo que él residía en el sur, en la ciudad de Stuttgart y trabajaba en un cuartel de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de América, acantonadas en esa ciudad. Ya que el viaje duraba mucho y todos ocupaban al mismo compartimento, hiciéronse largas las conversaciones y se llegó a intercambiar direcciones y números de teléfono: Karin y Alexander no ocultaron su simpatía recíproca; es más, quedó ello claro que había mutuo interés para volverse a ver (págs. 60-61). El primer encuentro, después de concluído el viaje, tuvo lugar en la ciudad de Dortmund, también en el norte de Alemania y no muy lejos de Recklinghausen. Ya en München recibió Karin la visita de Alexander, en lo cual Carsten y Daniela mostraron su alegría; es más, Daniela lo llamaba "mi papá". Un día apareció Alexander, sudoroso y agitado, a la puerta del departamento de Karin en München. Ella lo recibió y quedó muy sorprendida por ese estado, para ella nuevo e inexplicable. Alexander dio como explicación que él era perseguido por la policía, pues se había emitido un juicio que otorgaba a los custodios del orden a buscarlo, detenerlo y expulsarlo del país. Él agregó que su solicitud para ser reconocido y aceptado como asilado fue rechazada y que, en consecuencia, había sido transportado a un campo de hacinamiento (alemán: das Flüchtlingslager) para las y los pendientes de asilo político. Para Karin todo esto era muy nuevo y sorprendente: Alexander no le había mencionado antes nada. Alexander justificó su silencio dieciéndole que no quería que Karin pensara que él tenía interés por ella, sólo porque por su intermedio- matrimonio- podía él obtener un permiso de residencia. Por primera vez en su vida, fue Karin confrontada con una temática para ella desconocida, inimaginable, extraña : "Ich hatte ja zur Zeit nicht die geringste Ahnung von Asylproblemen. Zum ersten Mal wurde ich damit konfrontiert" (págs. 62-63) (cast. "Yo no tenía ninguna idea por ese tiempo sobre problemas tocantes al asilo. Por primera vez fui yo confrontada con ello.") Por Alexander, y más adelante en diálogo con otras personas o por información de organizaciones vinculadas a este tema, llegó Karin a enterarse en cuál situación vivían las extranjeras y los extranjeros que esperaban reconocimiento como asilados políticos. A Karin se hicieron conocidos algunos de los detalles de la vida de extranjeras y de extranjeros en los campos de hacinamiento, así como de los vejámenes y de las amenazas que cometían algunos policías: "Bei Ousmane war es etwas anderes gewesen. Er konnte sich frei bewegen und ging letztendlich mit genügend Geld in seine Heimat zurück, um sich dort eine eigene Existenz aufbauen zu können" (pág. 65) (cast. „El caso de Ousmane fue otro y diferente. El se podía mover libremente y retornó a su país con suficiente dinero para crear allí una propia existencia.") Ya que Karin no quería perder a Alexander, ya que ella sentía más que simpatía por su persona y se imaginaba estabilizar una vida familiar frustrada en dos oportunidades, optó Karin por ayudar al africano, para lo cual esperó de él mayor información. Alexander llegó a decir que tenía un hermano en Hamburgo, quien le había ofrecido ponerle una mujer a disposición, la misma que estaba dispuesta a casarse con él a cambio de recibir 5,000 marcos alemanes (hoy en día casi 2,500 Euros). Este matrimonio de amor aparente (alemán: die Scheinehe) era el recurso de ultima ratio, al cual recurrían, recurren aún, muchas extranjeras y muchos extranjeros para permanecer legalmente en el país. Alexander aseguró a Karin que él no estaba dispuesto para participar en ese "Deal" (cast. "negocio"). Después de escuchar algunos detalles sobre la situación legal de Alexander, razonó Karin sobre las ventajas de un matrimonio y concluyó. „Mir reichte es. Mein Schluß stand fest: Wir würden heiraten. Endlich würde ich auch eine komplette Familie haben. Besonders Daniela würde es gut tun, einen Vater zu haben, der ihr Rückhalt bieten würde". (pág. 67) (cast. „ Ello me fue más que suficiente. Mi decisión estaba, por tanto, ya tomada: Nosotros nos casaríamos. Por fin tendría yo a una familia completa. Especialmente Daniela se sentiría bien, de tener a un padre que le diera apoyo".). Karin elaboró un plan sobre los pasos previos que había que dar. Ella barajó ventajas y desventajas en los trámites. Primero acudió Karin a una organización no gubernamental que asesoraba a mujeres alemanas casadas o por casarse con extranjeros. Karin empezó a recolectar una serie de documentos y formularios, entre los cuales se hallaban permisos, atestados, certificados y constancias, traducciones y autenticados. Al final, logró Karin reunir toda la información y documentos necesarios para detener a la orden de expulsión. La asesoría jurídica, a la que recurrieron Karin y Alexander, permitió la suspensión provisional de la orden de expulsión. (págs. 67-68). En Noviembre de 1985 tuvo lugar el matrimonio civil en el municipio del distrito de Schwabing (en el norte de München). Alexander se estableció en casa de Karin, hasta que él obtuviera un nuevo trabajo en Stuttgart. El consiguió un departamento en la ciudad suava y se mudó hacia ese lugar. La familia ya constituída fluctuaba de un lado a otro: Alexander venía unos días o un fin de semana a München, Karin, Carsten y Daniela hacían lo mismo viajando a Stuttgart. La relación, el matrimonio, devino lo que en alemán se conoce como "Wocheendbeziehung" (cast. "Relación de fin de semana"). Cuando no se veían ambos, telefoneaban con frecuencia, por lo cual las cuentas del teléfono eran elevadas. Con el transcurso del tiempo disminuyeron las llamadas telefónicas y las visitas se acortaron. Esto tuvo sus redundancias en la relación de pareja, en la estabilidad familiar. Karin se sentía incómoda y descontenta, pues ella veía peligrar a la integridad de su familia y temía que se repitiera lo ocurrido con Ousmane. Karin pensó que, en realidad, no tenía Alexander ningún interés, ninguna necesidad para mudarse a München. Alexander se oponía a abandonar Stuttgart con los argumentos que él se sentía allí muy bien y había comenzado a construir una propia existencia, laboralmente hablando. Y en caso de ceder ante las exigencias de Karin, tomaríase él una habitación en algún lugar, de modo que pudiese conservar su libertad. Sus formas y sus costumbres de vida no estaba él dispuesto a arrojar por la borda. Para Karin fue esto una bofetada; peor aún, sabía ella que de él no recibiría ninguna ayuda económica. VIII.- Karin entre gente de color en Hamburgo: Derechos y libertad para el hombre; sometimiento y golpiza para la mujer En Octubre de 1987, ofreció Dickson a su cuñada Karin un puesto de trabajo en Hamburgo. Ya que Alexander no cedía ante las peticiones de su esposa y la angustia material de ésta iba en aumento, decidió Karin emigrar hacia Hamburgo. Ella mantenía la esperanza que Alexander modificaría su opinión y, por extrañar a su mujer, repensaría la posibilidad de establecerse, también, en Hamburgo. En la ciudad hanseática cayó Karin en dependencia con respecto a su cuñado Dickson. En contacto con él y con el círculo africano de amigas y de amigos, amplío Karin sus conocimientos sobre la mentalidad africana y sobre los roles, a los que las mujeres son reducidas por los hombres. Karin se empapó del codex social, de las costumbres y de los usos, ciertamente entre africanas y africanos en el extranjero. Para Karin ADJEI quedó muy claro que en ese círculo, en la vida familiar, tenían los hombres siempre la razón y la última palabra. Karin notó que las mujeres vivían sometidas y de ellas se esperaba modestia, obediencia y parquedad. A los hombres estaba permitido tener relaciones extramaritales; es más, tenían el derecho y el permiso para vejar a sus parejas tanto de palabra cuanto de acto. Para Karin, alemana procedente de una familia de la clase media liberal, era esto un gran retroceso en la conducta y en la mentalidad. Para ella se trataba aquí de un retorno al medioevo o persistían los resabios de una organización tribal. Después de su llegada a Hamburgo transcurrieron semanas y meses, pero de Alexander no supo nada nuevo. Karin andaba algo abrumada y fatigada por las numerosas obligaciones y responsabilidades. Ella se sentía y veía sola, no obstante estar casada. De casualidad, llegó Karin a enterarse que Alexander había entregado el departamento en Stuttgart y había retornado a Ghana. Y en vista que le faltaba dinero con frecuencia, decidió buscar a un subinquilino (alemán: der Untermieter) para un cuarto de su departamento. Un día se presentó un joven africano procedente de Gambia, cuyo nombre era Famara. El le dijo que buscaba urgentemente una pieza, pues él se había enemistado con su esposa, la misma que le habia exigido abandonar al departamento en común. Para Karin, que ya tenía problemas con su esposo, no era fácil recibir a otro hombre en su propio apartamento. El subinquilino complicaría, a no dudarlo, aún más su relación con Alexander. Karin no abandonaba a la idea que Alexander podía aparecer en cualquier momento. Ella guardaba la esperanza de volver a verlo y, así, de comenzar una vida realmente en familia. Karin aceptó al nuevo subinquilino que cumplía con sus obligaciones. Esto mejoró a la caja doméstica y familiar; es más, Famara la ayudaba en las tareas de casa y asumía, de vez en cuando, las labores de un nodrizo: El se ocupaba de Carsten y de Daniela. Indudablemente que ello causó simpatía en Karin. Carsten ofreció al comienzo algo de rechazo, pero poco a poco el africano se ganó la confianza del niño. Daniela, de su parte, congenió con él desde los inicios y lo llamaba "papá". De la simpatía por Famara, pasó Karin a sentir una atracción erótico-sexual por el joven gambiano. Entre ella y él se inició una relación amorosa e intensa. Karin no sólo quería y necesitaba tener a un hombre a su lado, sino que buscaba con ansia un padre para su hija Daniela. A ella inquietaba, el pensar cuán graves problemas psíquicos tendría la pequeña al crecer sin tener a un padre y no vivir a plenitud a la parte africana de su propia identidad. Karin aceptaba que su hija era medio alemana y medio africana y, por tanto, se interesaba en que ella gozara de las circunstancias y de la presencia masculina que fomentara a conciencia a su identidad africana. Así pensaba ella y en una cosa estaba ella muy en claro: Cuando se apareciera Alexander y reclamase su sitio en el corazón de su mujer y en la familia, procedería ella a separarse de él y a solicitar el divorcio. Karin sabía que la situación entre Famara y su esposa podía cambiar positivamente en cualquier momento. Él no tenía el permiso para acercase al departamento de su mujer y le estaba prohibido ver a su pequeña hija Mariama: Su mujer lo había acusado ante la policía por maltratos físicos. Mucho después fue diagnosticada a la mujer de Famara una esquizofrenia. Esto fue motivo para que él asumiera la educación y la tutoría de Marama. Por esta razón, se mudó él de la casa de Karin, pero se mantenía en contacto con ella. De vez en cuando salían juntos con Carsten y con las dos niñas. La alegría en Karin no tuvo límites. Ella se sentía feliz, amaba a Famara y se distanció definitivamente de Alexander. Todo andaba bien, hasta que el destino tocó a su puerta: Su madre murió, su padre había envejecido y andaba achacoso y a Karin, durante un peritaje médico de rutina, se diagnosticó un caso de cáncer [12] IX.- "Wir lernen die Menschen nicht kennen, wenn sie zu uns kommen; wir müssen zu ihnen gehen, um zu erfahren wie es mit ihnen steht" (Goethe) [13]. Un nuevo desafío del destino: Karin ADJEI se enferma de cáncer al útero [14] Karin tuvo que someterse a una operación y a un largo tratamiento de quimio- y radioterapia. Su voluntad por salir adelante, la conciencia de saber en cuál situación quedarían su hijo y su hija, le dieron energías para afrontar a este nuevo y trágico desafío. El tratamiento médico postoperatorio continuó y, al final, logró Karin vencer al cáncer. Su hijo y su hija, que habían estado al cuidado de otra familia, volvieron bajo su custodia. Ella se estableció nuevamente en Hamburgo y se alegró que el contacto con Famara haya continuado. La vida fue normalizándose. Karin, su hijo Carsten y su hija Daniela fueron víctimas del prejuicio y de la discriminación, sufrieron displicencia, desconfianza y xenofobia. La falta de un padre- presente e identificable-, la ausencia de una figura masculina, se dejaron sentir con frecuencia. Sin embargo, el optimismo y la voluntad por salir adelante los mantuvo firmes y acentuó sus lazos. Mas una cosa quedó siempre allí, inconclusa y no satisfecha: El deseo profundo e intenso por tener a una familia completa, aún cuando ésta resultase de remiendos. ¿Cuál es la enseñanza que obtiene la señora Adjei de su experiencia? Sobre su país, sobre sus paisanas y paisanos, afirma ella: "Die Meinung vieler Deutschen, die armen Ausländer müßten doch froh sein, hier in unserem reichen und schönen Deutschland sein zu dürfen, ist so nicht richtig. Es trifft zumindest nicht auf die zu, die wir so leichtfertig als ‚Wirtschaftsflüchtlinge' bezeichnen. Darunter fallen ja auch die meisten Leute, die aus Westafrika zu uns kommen. Aber können wir uns tatsächlich in ihre Lage versetzen? Wir verurteilen so schnell, was wir gar nicht beurteilen können." [15] (cast. "La opinión de muchos alemanes que los pobres extranjeros tendrían que estar agradecidos de contar con el permiso nuestro para poder estar en nuestra Alemania rica y bonita, no es correcta. Tal opinión no toca a aquéllos, a quienes ligeramente y a la mala se denomina 'refugiados por situación económica'. Entre éstos se halla la mayor parte de gente que proviene del África Occidental. Mas, ¿podríamos ponernos todos, siquiera una vez, en su lugar? Nosotros reprobamos fácilmente a todo aquello, sobre lo cual- por comodidad o por incapacidad - no podemos ni discernir ni emitir un juicio sereno y fundamentado").Yo agrego, retomando a Goethe, que la ignorancia y la presunción no deben reemplazar ni a la experiencia creadora ni al juicio razonado. La generalización y el prejuicio causan daños, muchos de los cuales son, a veces, irreparables [16] Si la señora Karin ADJEI sigue con vida, no me ha sido ello posible averiguar. Yo he recurrido al internet y he consultado directamente con la editorial Droemer-Knaur en München. Mis pesquisas no han tenido resultados positivos. Yo desconozco, por tanto, detalles últimos en su vida familiar y sentimental, concretamente en relación con Alexander o con Famara.
Notas:
[1] ADJEI, Karin :"Ein solches Kind in Deutschland. Die Geschichte einer weißen Mutter und ihres farbigen Kindes". (Droemer-Knaur Verlag, München 1995, 159 Seiten) (cast. „¡Semejante criatura en Alemania! Historia de una madre blanca y de su hija de color"). [2] Dice Goethe: „El trato practicado con mujeres es el elemento de buenas costumbres". Ver: GOETHE, Johann Wolfgang von: "Maximen und Reflexionen". En: „Johann Wolfgang Goethe. Sämtliche Werke nach Epochen seines Schaffens. Münchner Ausgabe". Editor: Gonthier-Louis Fink, Gerhart Baumann und Johannes John. Carl Hanser Verlag, München, 21 Tomos (aquí: Tomo Nr. 17, München 1991, pág. 723). [3] Para más detalles sobre los entretelones de los Juegos Olímpicos de verano en el Berlín de 1936, puede consultarse la enciclopedia online Wikipedia: a) versión en alemán, http://de.wikipedia.org./wiki/Olympische_Sommerspiele_1936; b) versión en castellano, http://es.wikipedia.org/wiki/Juegos_Ol%C3%ADmpicos_de_Berl%C3ADn_1936. (4) "Neger, Neger Schornsteinfeger". Drama. Año: 2006. Director: Jörg GRÜNLER. Duración: 178 minutos. Lengua original: alemán. [5] En la Biblia se lee: "Siehe, du treibst mich heute vom Acker, und ich muß mich von deinem Angesicht verbergen und muß unstet und flüchtig sein auf Erden. So wird mir's gehen, dass mich totschlägt, wer mich findet. Aber der HERR sprach zu ihm: Nein, sondern wer Kain totschlägt, das soll siebenfältig gerächt werden. Und der HERR machte ein Zeichen an Kain, dass ihn niemand erschlüge, der ihn fände". Ver: El Antiguo Testamento. Génesis o Libro de Moisés: 4: 14-15 (cast. "Pues, mira. Tú me expulsas del campo y yo tengo que ocultarme de ti y , por tanto, tengo que estar huyendo siempre por toda la Tierra. Así ocurrirá que alguien, quien me encuentre, me dará muerte. Pero el Señor le respondió: No, pues quien mate a Caín, será siete veces sancionado. Y el Señor le hizo una señal sobre su frente, de modo que se lo reconozca y nadie se atreva a matarlo".) [6] Para referirse a la gente de color en Alemania, es mejor utilizar, por tanto, al lexema "Schwarz" (cast. Negro). Así como en España se dice "Sudaka " para denigrar o tipificar a las o a los que vienen de América Latina, empléase la palabra "Gallego" en algunos países de Suramérica para tipificar o para burlarse de españoles. En el alemán actual, utilízase palabras hirientes para referirse a extranjeras y extranjeros "indeseables": "Bimbo" o "Drecksneger" para africanas y africanos, "Kanacken" o "Kanaken" para turcas y turcos, "Kameltreiberin" o "Kameltreiber" para árabes, "Fidschi" para vietnamitas. [7] El escritor y periodista investigativo alemán Günther WALLRAFF (* 1942) filmó durante un año una película intitulada "Schwarz auf Weiß. Eine Reise durch Deutschland" (cast. "Negro sobre blanco. Un viaje por Alemania"), en la cual él hace de africano y, con cámara y tocassette ocultos, recorre por diferentes ciudades de su país, buscando trabajo y entablando, en lo posible, contacto con la población. En la película experimentan la espectadora y el espectador detalles de la sociedad alemana, en relación al trato con extranjeros, especialmente con negros. El rol de Wallraff, como hombre de color, duró un año. Lo que no sabían las alemanas y los alemanes, con quienes se topara Wallraff, es que tenían al frente a un "negro falso", a un blanco que se tiznó de negro. Kwami/Günther Wallraff pone a prueba la hospitalidad y tolerancia de nativas y de nativos. Pocas veces es recibido el "negro" Kwami con amabilidad; muchas veces, se topa con el rechazo y con la intolerancia. Wallraff es conocido en Alemania por su periodismo investigativo (en el Perú se hablaría de "destape"), para el cual asume él roles que le faciliten su acometido: Obtener pruebas de lo que sospecha, ganar veracidad para lo que él narra y describe, impactar, remecer y abrir los ojos (poner el dedo sobre la llaga) de la población. Una vez fue Wallraff el periodista cabecero Hans ESSER en el matutino "Bild", propiedad del magnate mediático Axel SPRINGER (1912-1985). Este diario criticaba y condenaba al movimiento estudiantil, por su conducta antiimperialista y contestaria contra la guerra en Vietnam. El periódico "Bild" se ocupó de caldear a los ánimos. El matutino incitaba a la población a formar frente contra los estudiantes y a sancionarlos, pues todos eran "criminales, terroristas, desestabilizadores del régimen, elementos nocivos para la sociedad, cuestionadores del bienestar social y económico de la postguerra obtenidos con 'sangre y sudor' ". En el marco de esa campaña actuó Josef Erwin BACHMANN (1944-1970) quien disparó tres veces contra el líder estudiantil Rudi DUTSCHKE (1940-1979), socialista, pacifista y "enemigo jurado de Alemania": Dos veces en la cabeza y una sobre los hombros. El líder estudiantil no se recuperó totalmente y murió ahogado en su tina casera, porque le vino un ataque de epilepsia que, como muchos otros, fueron la consecuencia directa de los disparos de Bachmann. Al interior de "Bild" pudo Wallraff/Esser conocer la jerarquía y estructura de poder, así como las reglas de juego e intrigas entre hacedoras y hacedores de la opinión pública. De esa experiencia resultó el libro: "Der Aufmacher - Der Mann, der bei ‚Bild' Hans Esser war". Kiepenheuer & Witsch, Köln 1977. Cast. "El cabecero. El hombre que fue Hans Esser en el periódico 'Bild' "). En otra oportunidad, se maquilló Wallraff como turco (cabellos negros y mostacho). Wallraff/Alí asumió los trabajos peor pagados e indignos. Del Wallraff como turco en Alemania, existe el libro "Ganz unten" Beschreibung des Schicksals von illegal eingeschleusten Arbeitern". 1985 (cast. "Bien abajo. Descripción del destino de los trabajadores ilegales infiltrados". Hay también publicaciones bajo el título "Cabeza de turco" o en francés "Être turc"). Para más informes sobre Günther WALLRAFF, véase su sitio web: http://www.guenter-wallraff.com/ [8] En la Constitución alemana (alemán: das Grundgesetz) que data del 23 de Mayo de 1949, se lee en el Primer Capítulo (Grundrechte= Derechos fundamentales), Artículo 1ro., inciso Nr. 1 : "Die Würde des Menschen ist unantastbar. Sie zu achten und zu schützen ist Verpflichtung aller stattlicher Gewalt." (cast. "La dignidad del Ser Humano es intocable. Respetarla y protejerla es deber de todo poder e instancia del Estado.") [9] ADJEI, Karin. Op.cit. 1995: pág. 5. Aquí debe referirse la autora al cuadro del pintor, artista gráfico y diseñador francés Frédéric VOISIN que aparece como ilustración sobre la carátula del libro. [10] Daniela es una mulata (madre blanca y padre negro), como lo es el Presidente norteamericano Barack Hussein OBAMA jr. , no obstante que muchos políticos- como otras tantas personalidades del arte, del cine y de la cultura, así como ensayistas, observadores políticos y periodistas- han tipificado a Obama como un negro. El, por su procedencia étnica (madre blanca y padre negro), no es un negro, sino un mulato; en todo caso, un mestizo. Afirmar que Obama es un negro, es negarle su componente blanco y esto es , para mí, una muestra, un síntoma de racismo. Insistir en la pureza de su negritud, hablando o escribiendo siempre acerca del "negro Obama" , es moverse en el plano de la ideologización y no tomar en cuenta a los conocimientos y hallazgos que ofrece la ciencia bio-genética cuanto la Antropología Humana y la Etnología. Lo que se ha percibido en la obamanía y en el obamanismo es la etnificación de la política; esto es, que es el color de la piel o la procedencia étnica lo que decidiría y haría historia, y no la conciencia de clase. La simpatía por Obama tiene que ser vista como el intento para acabar, para romper con una tradición fatal: Con la política y con el gobierno de George W. BUSCH y de sus co-partidarios, tales como Donald Henry RUMSFELD y George Richard Bruce „Dick" CHENEY. Los Obamanistas, fuera y dentro del país, ven en el Presidente demócrata a un nuevo Mesías, al Titán que prometeicamente sacará a la colectividad del fango e inoculará a ésta el antídoto contra el desaliento y contra la frustración. Obama es el símbolo de la ideología del "self made man" y del sueño "americano": Los EE.UU. de América, cual país de las innumerables e inagotables posibilidades. Para esto no hay que olvidar al Darwinismo social que está resumido en la sentencia latina que acompaña al águila del escudo nacional: "E pluribus unum" = "De muchos, tan sólo uno"). Para más detalles, véase mi artículo: "¿Es Barack Obama un negro? Sobre un lapsus linguae con trasfondo ideológico" (31.10.09), en: http://www.kaosenlared.net/noticia/barack-obama-negro-sobre-lapsus-linguae-trasfondo-ideologico. Igualmente en: http://www.webislam.com/?idt=11351 (02.11.09) [11] Yin y Yang son dos principios, dos conceptos fundamentales que rigen a la filosofía china tradicinal y a su mitología. Este concepto de dualidad, de contrarios no es antagónico, sino complementario. Ambos principios rigen a la Naturaleza y a la vida humana en su conjunto. Yin y Yang son movimiento, transformación, complementaridad. La estructuración básica es binaria: luz/obscuridad; blanco/negro; sonido/silencio, calor/frio, movimiento/quietud, vida/muerte, mente/cuerpo, masculino/femenino. El Yin es el principio femenino: La tierra, y la obscuridad. Yin es la pasividad y la absorción. El Yang es el principio masculino: El Sol, la luz y la claridad. Yang es la actividad y la penetración. Esta filosofía china tradicional afirma que todo objeto, todo pensamiento requiere de un complemento diferente y/o contrario para su existencia. Ambos principios no existen en estado puro o independiente, sino que están en mutua relación y en un contínuo movimiento, en una constante transformación. Gráficamente, se representa a estos principios mediante un símbolo o diagrama denominado "taijitu" o "taiji". El lado izquierdo es blanco y es atribuído a lo masculino; el lado derecho es negro y es atribuído a lo femenino. El gráfico es dinámico por la forma y por la disposición de las figuras dentro del círculo. Entre ambos símbolos existen un equilibrio y una correspondencia armónica. Véase a este respecto: http://de.wikipedia.org/wiki/Yin_und_Yang, también: http://es.wikipedia.org./wiki/Yin_y_yang [12] En Alemania ha aumentado, desde 1990, en un 30% el número de enfermas y de enfermos de cáncer. La enfermedad no ha hecho, no hace, distingo ni de edad ni de sexo. En el caso de mujeres ha crecido el porcentaje en un 17%; en los hombres, en un 47%. Según Klaus KRAYWINKEL, Director del Centro de Registro y Estadística de Enfermos y Víctimas del Cáncer al interior del Instituto Robert-Koch para Epidemiología e Infecciología en Berlín, se ha diferenciado la estadística debido a que después de la guerra hubo una muy reducida cantidad de hombres (de los que habían nacido entre 1910 y 1925). En los años 90 no había muchos hombres en edad avanzada (a partir de los 60 años) que es cuando se manifiesta la enfermedad con mayor frecuencia. Así no era tan preocupante la estadística. Según el Instituto Robert-Koch sufren 721, 000 mujeres de cáncer. Entre los hombres, se eleva la cifra a 731,500. El Director del centro habló y presentó un informe durante la apertura del Congreso Alemán del Cáncer que se llevó a cabo en Berlín entre el 24 y el 27 de Febrero del 2010. Según el señor Kraywinkel se diagnostica casi cada minuto un caso de tumor maligno en Alemania. Temas centrales del Congreso fueron cánceres al seno, a la prostata, al pulmón y al intestino. Véase: "Berliner Zeitung". Berlín, 24 de Febrero del 2010, pág. 29. También consúltese la página web del Instituto Robert-Koch para Infecciología y Epidemiología. „Aktuelle Zahlen zum Vorkommen von Krebs" (cast. „Cifras actuales sobre casos de cáncer") http://www.rki.de [13] El gran poeta y sabio alemán Johann Wolfgang von GOETHE realizó muchos viajes al interior de su país y fuera de él. En esta máxima opina él, tal vez, sobre la necesidad de entrar en contacto con otros individuos, conociéndolos en su propio país, en su propia sociedad y así desterrar al mal conocimiento, al prejuicio y a la desconfianza que de ellos se tiene. Yo pienso que Goethe se refiere, también, a la importancia de acercarse a una persona; esto es, de tomar la iniciativa y entrar en contacto directo con ella para "conocerla". Goethe puede haber opinado espacialmente; yo pienso que su máxima tiene, además, el trasfondo psíquico y emocional. He aquí la traducción de la máxima: "No conocemos a las personas, cuando éstas acuden hacia nosotros; nosotros tenemos que acudir hacia ellas, de modo que así tomemos conocimiento de la situación en la que ellas viven, de las circunstancias en las que ellas se encuentran." Ver: "Maximen und Reflexionen". Op.cit. pág. 722 [14] La fecha fatídica, en la cual la señora Adjei recibiera la triste noticia, fue el 11 de Agosto de 1989. Por esa fecha tenía ella 40 años. El primer tratamiento consistió en una terapia radioactiva. Después de una ligera mejoría, volvió el tumor causando más dolores y amenazando con generar metástasis. Los médicos opinaron que el cáncer era incurable y que, por tanto, era Karin ADJEI una enferma desahuciada. Karin ya había cumplido 42 años y se había sometido a diversos exámenes y a diversas terapias: Qimioterapia y radioterapia. Ella comenzó una lucha titánica para vencer al cáncer. Cuatro largos años de angustia y de temores, de confrontación con la idea de la muerte tuvo Karin ADJEI que soportar. Ella continuó un tratamiento con otras terapias y recurrió a la ayuda de una onco-psicóloga. Karin ADJEI tuvo suerte y el cáncer no avanzó más. Sobre esa experiencia traumática y dolorosa, sobre su angustia y pena por dejar desamparados a sus dos criaturas, escribió un libro que da testimonio sobre esta mujer golpeada más que suficiente por el destino. Véase: "Diagnose: Unheilbare Krebs. Wie ich meine Krankheit besiegte". Droemer-Knaur Verlag, München, 1994; 204 Seiten (cast. „Diagnose: Cáncer incurable. De cómo vencí yo a mi enfermedad"). En el prólogo escribió la señora Adjei: "Dies ist die Geschichte meiner Krankheit, und wie ich sie bewältigt habe. (...) Ich erzähle nur, wie es bei mir gewesen ist. Wenn mein Buch auch nur einen einzigen Menschen Mut macht und hilft, angesichts der Diagnose ‚KREBS' nicht in Angst und Verzweifelung zu versinken, dann ist es nicht umsonst geschrieben worden". (cast. „Esta es la historia de mi enfermedad y de cómo yo la vencí. (...) Yo relato únicamente, cómo ha sido ello conmigo. Si mi libro animara a alguien y lo ayudara, de modo que no se caiga en un hoyo sin fin, opino que mi libro ha cumplido una función.") [15] ADJEI, Karin: op.cit. 1995: pág. 151 [16] Goethe afirma en alemán: "Allgemeine Begriffe und großer Dünkel sind immer auf dem Weg entsetzliches Unglück anzurichten". Ver: "Maximen und Reflexionen". Op.cit pág. 806 (cast. „La generalización y la presunción ocasionan espantosas desgracias".)
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Por el 08 de Marzo en homenaje al Día Internacional de la Mujer
Víctor BUENO ROMAN (Lima, 1949) es filólogo y poeta, ensayista y traductor peruano residente en Berlín. Este su artículo continúa a la serie intitulada "Historia, Sociedad y Mujeres". Artículos publicados: Anna WIMSCHNEIDER, I (alemana), María Elena MOYANO DELGADO, II (peruana), Rigoberta MENCHÚ TUM, III (guatemalteca), Kerstin VELÁZQUEZ REVÉ, IV (alemana de la RDA).
