| Datos falsos para justificar un voto |
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| Columnas - Con Firma | |||
| Viernes, 22 de Abril de 2011 16:25 | |||
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Grandes números engañabobos y selección sesgada de datos, o algo así ![]() La ansiada morada por José María Rodríguez Arias Es difícil mantener, estos días, un diálogo no emotivo sobre los candidatos que han pasado a segunda vuelta en Perú, Ollanta Humala, de Gana Perú, y Keiko Fujimori, de Fuerza 2011. Ambos candidatos (que agrupan a menos del 50% de los votos emitidos, aunque más del 55% de los votos a partidos o válidos) levantan muchos anticuerpos en la parte de la población que no les votó, y se decidirá la segunda vuelta por el «voto en contra» («voto por Huamala para que no vuelva Fujimori», «voto por Fujimori para no tener a Humala», sin contar con el posible aumento de votos viciados o nulos), por ello los dos principales candidatos (como comentaba el otro día) se esfuerzan en levantar miedos sobre el oponente y quitar los prejuicios o cuestionamientos centrales contra ellos mismos (así Keiko se esfuerza en el «no a la impunidad» y Ollanta en no generar «miedo en la economía»), el papel de los medios de comunicación, en este sentido, está siendo bochornoso (gracias a Fuerza 2011 el Canal N hoy es menos plural, y el grupo El Comercio pone toda la carne en el asador fabricando noticias contra Humala). Antes de continuar con la presente entrada les recomendaré cuatro artículos, dos de Marco Sifuentes (más conocido como Ocram en el mundo «internetero») y Carlos Meléndez (más conocido como El Jorobado en estos lares digitales):
Volvamos, pues, a lo que pretendía ser esta entrada, o lo que la entradilla promete aunque en los párrafos previos no se hable al respecto de nada de eso. En varias discusiones que o he leído o he mantenido en otros foros (en su sentido amplio), me he dado cuenta de algunas visiones contrapuestas extrañas al sacar «datos» para justificar, básicamente, el voto por Keiko Fujimori, muchas de estas personas no son fujimoristas de partida (esto es, no votaron por ella en primera vuelta), es su voto por descarte (para que no salga Ollanta Humala) pero sí comparten algunas temas: El sistema económico no les parece criticable como estructura (aunque algunos reconozcan que hay que retocarlo, o que algo se hace mal, y por eso se votó por Fujimori u Ollanta); Alberto Fujimori, en el fondo, no fue «tan malo», le debemos una «sana» situación económica y nos salvó de la hiperinflación. Quienes opinan así en general no han tenido grandes privaciones en su vida y consideran que los que votaron por Humala o Fujimori son unos vagos que solo quieren que el Estado les solucione la vida, los de GP en este sentido serían «peores» porque quieren «robar tus ahorros» para «pagarles» la vida... Esto último me parece un buen ejemplo de por qué en Lima o ciertas urbes se vota de una forma tan distinta que en el campo, o cómo en Lima mismo según el tipo de «vivienda» son Keiko u Ollanta quien tiene buenas votaciones y no los candidatos de Perú Posible o la Alianza por el Gran Cambio (hasta ahora no sé qué cosa proponían cambiar, la verdad). No soy idiota, no voy a negar el comportamiento clientelar en buena parte de las decisiones electorales, más aun, determinados programas sociales más que a solucionar un problema están pensados en captar votos, pero este comportamiento no solo se ve en las «clases bajas» o entre los «ignorantes», buena parte del voto de quienes no quieren que se toque el sistema económico viene de los mismos que se aprovechan del mismo (lo explotan), ¿no es también clientelar finalmente votar por reducciones de impuestos si te favorecen las mismas? Además, no es raro que tal o cual pueblo voten masivamente en favor de un candidato que les promete agua potable, alcantarillado, vías de comunicación, o un pan sobre la mesa, existen así necesidades básicas no resueltas muchas veces por quien debe resolverlas (el tema del alcantarillado, luz y agua es claro) y es lógico que esa persona vote para satisfacer esa necesidad, y no tiene sentido que quien jamás haya tenido privaciones en esos puntos concretos gracias a la actuación del Estado (en su sentido amplio) se queje por unos votos que van en el sentido de pedir al Estado lo mismo que tienen otros. Esto es, quien ha tenido toda su vida agua corriente y potable, luz y alcantarillado no puede quejarse porque los pobladores del barrio pobre vecino voten por Keiko u Ollanta exigiendo esas condiciones de vida. También porque a veces se trasluce la idea, en esas críticas, que son pobres porque son vagos, y creo que ese pensamiento está tan erróneo que no merece la pena centrarnos mucho en ese punto en este momento... Mario Vargas Llosa ha levantado la liebre de mala manera en contra de Fujimori (y se le está intentando contrarrestar sacando de contexto palabras de su mujer mencionadas por el propio Vargas el día que recibió el Nobel o relacionándolo con el odio que se supone que tiene el literato por el ex mandatario y su familia), y esto viene de la mano de alguien que ataca furibundamente a los supuestos modelos de Ollanta (Chávez, para entendernos) y que en el 2006 llamó a votar por Alan en vez de Ollanta, y en otra escala, el posicionamiento de Rosa María Palacios (que no es precisamente de izquierdas ni cercana) diciendo que le daba más miedo Fujimori que Humala, sobre todo en temas como la libertad de prensa (incluso ya lo estamos viviendo y aun no es presidenta) han iniciado todo un proceso mental en muchos votantes anti-humala que recurren a datos extraños (o afirmaciones absurdas) para justificar su preferencia por Keiko Fujimori para esta segunda vuelta, una que me ha llamado la atención es que Perú, gracias a Fujimori y a pesar del pedido de Vargas Llosa en el 92 (solicitando a la comunidad Internacional que no dieran créditos al Estado peruano), hoy Perú está mejor que Portugal o Grecia. ¿Mejor que Portugal o Grecia? Realmente los grandes datos macroeconómicos ofuscan nuestra vista. Es cierto que tanto Grecia como Portugal (Europa en general) están pasando un momento económico y social realmente malo, en Grecia con un ocultamiento contable que traerá cola de larga data, y en Portugal con un problema importante de liquidez y, por culpa de eso, de deuda. Pero aun hoy es mucho mejor ser pobre en Portugal o Grecia que en Perú. Es cierto que el Perú tiene crecimiento, ¿pero de dónde viene y a dónde va? ¿Qué hay del resto de «detalles» que realmente configuran toda la sociedad? Según el Índice de Desarrollo Humano (IDH, de la ONU, informe de 2010) Portugal tiene 0,795 (puesto 40 en el mundo), Grecia 0,855 (puesto 22), Perú, que está en mejora desde hace muchos años, figura en el puesto 63 con un índice de 0,723. Más del 10% de la población en Perú (hablamos, pues, de varios millones de personas) sufren desnutrición, esto no ocurre ni en Grecia ni en Portugal. En Grecia el 3% de la población (+15 años) es analfabeta, en Portugal el 5,4%, en Perú el 10,6% se encuentra en esta situación. Según el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM, desarrollado por PNUD-ONU) el Perú tiene un 19,81% de personas pobres con una intensidad del 43,09%, para Portugal y Grecia no se hacen estas estadísticas, teniendo unos índices de pobreza, a pesar de la dura crisis, bastante bajos, si hablamos del PBI (PPA) per cápita (datos del BM de 2009), nos encontramos con que en Perú se cuenta con 8647 USD (puesto 79 en el mundo), en Portugal 24021 USD (puesto 36) y en Grecia 29664 USD (puesto 27), el nivel de desigualdad (coeficiente Gini) es superior al 50%, que en el índice de Prosperidad Legatum (datos del 2010) Portugal esté en el puesto 26 (de 110), con 1,294, Grecia en el 39 con 0,402 mientras que Perú se encuentra en el 73 con -0,708 (eso sí, el apartado económico dentro de Perú es el más «positivo»), sin olvidarnos que en el 2004 solo el 64% de la población peruana tenía saneamiento mejorado, frente al casi 100% en Portugal y Grecia... Y así podemos seguir un buen rato más. Perú crece (en porcentaje del propio PIB) más que Portugal y Grecia, y para de contar. Sobre el «milagro económico» que trajo el fujimorismo y se mantuvo en los tres gobiernos siguientes (el de transición al que no se le puede pedir tocarlo y los dos siguientes) en realidad merece una serie de matizaciones, se olvida de los baches que sufrió la economía y que el repunte en Perú está fuertemente vinculado al crecimiento de toda la región, por no hablar de «venta» de importantes activos peruanos (inyectó bastante liquidez en el país sin generar hiperinflación (conteniéndola más bien), y cuando se pasa de una muy mala situación a una aceptable, pues sí, hay un gran cambio, cambio que no se vio en gran medida en la vida del ciudadano común y corriente, sino que solo se reflejó en los grandes números (como suele pasar en Perú, donde se promete «chorreo» pero no pasa nada), e insisto, no fue o es un hecho aislado de Perú, y en nuestro caso, es fuertemente dependiente de materias primas y de la especulación con determinados minerales, lo cual no es para nada un «milagro económico». En fin, cabe una seria revisión crítica de lo que fue el «milagro económico», en qué se sustentó y qué trajo a mejor o peor para el país. Con todo esto tampoco quiero decir que Ollanta Humala sea, necesariamente, mejor opción electoral que Keiko Fujimori, o mejor dicho, mejor opción que el viciado o voto en blanco, eso sí, al menos para mí está claro que en el discurso de Fujimori no hay nada rescatable, y que en las justificaciones que muchos ponen para votar por ella para que no gane Ollanta Humala hay más mitos que realidades, y se desarrolla todo en un Perú que ni existe ni existirá (al menos mientras mantengamos el modelo económico). En Humala el problema principal está en su autoritarismo y desprecio para con los derechos más básicos, pero es que la dictadura la hemos tenido de la mano de los que van con Keiko Fujimori, en ese aspecto no se puede votar para «salvar la democracia» si se marca la «K» de «Fuerza 2011».
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