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Cuatro años en la Red PDF Imprimir E-mail
Columnas - Con Firma
Miércoles, 20 de Octubre de 2010 16:40
Café20 DE OCTUBRE, 4 AÑOS JUNTOS
«La policía te está extorsionando (dinero) / pero ellos viven de lo que tú estás pagando / y si te tratan como un delincuente (ladrón) / no es tu culpa dale gracias al regente.» Gimme tha Power, Molotov.
por José María Rodríguez Arias

¿Libertad de prensa? ¡Libertad de empresa! Vivimos en una sociedad del control, del directo (donde se criminaliza cualquier postura que no sea sumisa al poder), al indirecto, donde una serie de medios o instituciones se postulan como «privadas» e «independientes», pero no hacen más que responder al poder. No hay que olvidar, por supuesto, que las estructuras que creemos democracia no son más que el medio de monopolizar la violencia por parte de quienes detentan realmente el poder (económico o no).

Hace poco en Perú el presidente de la república le dio una cachetada a un trabajador en un local público por el que se paseaba, una televisión censuró la noticia que cubría dicha noticia, la razón era sencilla: No se debían meter con el gobierno. Temas de impuestos y demás de por medio, en otras palabras, querían ser dóciles para mantener el negocio. Así de sencillo. ¿Libertad de prensa? Ninguna. Solo de empresa. Este es uno de los ejemplos de control indirecto. Y por supuesto, García no es más que una marioneta en mano de otros poderosos. Los casos de control directo son tan claros que hasta sobra mencionarlos.

Por su parte, en la Unión Europea se está comenzando a plantear monitorizar a los «radicales», esto es, seguirles y tenerles «a raya». El problema es que esa definición de «radical» no es alguien que ponga en peligro la vida de la gente (y aún así sería de dudoso gusto democrático), sino que seguirán y perseguirán a todos, absolutamente todos, los que no comulgamos con el sistema económico actual.

A la par cada vez se controla más lo que aparece en la red, no son pocos los países que aprueban leyes que permiten retirar contenidos fulminantemente (y no solo los «dañosos» a derechos que sí merecen protección), o que directamente instalan sistemas que pretenden un control previo (como algunas de las peores y reconocidas dictaduras, pero siempre en nombre de la democracia, eso nos cuentan).

En esta época de la información teórica vivimos bajo el control y la desinformación, la manipulación de la realidad y la imposición de una forma de pensar concreta (que solemos llamar neoliberal, pero ni son liberales ni tienen nada de nuevo), de mantener un estado de las cosas concreto, y una mirada superficial sobre el resto de lo existente.

Y es ahí donde la independencia informativa entra con fuerza, donde dar cabida a otras opiniones más allá de las hegemónicas es no solo una necesidad, sino un deber de todos los que pensamos que otro mundo es posible. Por eso, entre otras cosas, mantenemos De Igual a Igual desde hace ya cuatro años, es un pequeño grano de arena en toda esa guerra mediática (donde unos tienen el poder y los medios y el resto reaccionamos como podemos, a veces usando los propios instrumentos del poder).

Somos un grano, algo menos tal vez, pero es nuestro grano, y damos cobijo a todo tipo de posturas, casi todas combativas con lo que vemos que no está bien, y, eso sin que quepa la menor duda, todo de la forma más independiente posible. No nos sometemos ni someteremos. Somos un medio autogestionado en todo el sentido de la palabra... Y colaboraremos (como lo hemos hecho hasta la fecha) con toda resistencia informativa que esté en la red con todas nuestras fuerzas.
Actualizado ( Sábado, 23 de Octubre de 2010 05:30 )